POEMA A LA NOCHE
NOCTURNO INFINITO
Cuando me entregas tus manos de seda
estás estática pero acaricias mi rostro
es como la lumbre en la sombra que me sigue
y el poniente apasionado aparece
en el suspiro.
Estás sonriendo mientras me miras
el crepúsculo es hallado en el horizonte
al reconocer tu vuelo
bajo la templanza de la quimera.
A lo lejos la atmósfera poseo
tu hálito
y entre los árboles una hoja pálida
y entre la hoja pálida
la tierra que gira y gira en el peso del amor
y en el amor descansa el nocturno infinito.
DENIS CASTAÑEDA

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio